Una partícula se refiere a la unidad independiente y discreta más pequeña formada por la nucleación y crecimiento de sustancias en un sistema de reacción específico (como combustión, precipitación, síntesis en fase gaseosa, etc.), con formas geométricas regulares o irregulares. Puede entenderse como el individuo más fundamental que es "innato" en el proceso de formación material.
Los grupos hidroxilo (- OH) pueden presentar acidez o alcalinidad en la superficie de los óxidos metálicos en forma de recepción o suministro de protones. Al ajustar la cantidad y distribución de los grupos hidroxilo, se puede lograr un control preciso de la acidez y alcalinidad de la superficie, afectando así la vía de activación y la selectividad de las reacciones catalíticas.
En sitios metálicos insaturados de óxidos metálicos u óxidos semiconductores (como Ti4+, Fe3+), las moléculas de agua primero se adsorben en forma molecular, seguido de la escisión del enlace O-H, lo que da como resultado grupos hidroxilo terminales o puente (M-OH) y átomos de hidrógeno superficiales. La fuerza impulsora termodinámica de este proceso proviene de la fuerte acidez de Lewis de los iones metálicos, lo que hace que las moléculas de agua sean fáciles de disociar. Tanto los experimentos como los cálculos de DFT indican que las superficies cubiertas con poco oxígeno tienden a disociarse y adsorberse, mientras que las superficies cubiertas con mucho oxígeno tienden a adsorber moléculas.
La ingeniería de hidroxilo de superficie se refiere a la regulación específica del número, la distribución y la actividad química de los grupos hidroxilo (-OH) en la superficie de materiales a través de medios físicos, químicos o plasmónicos, para lograr un ajuste preciso de las propiedades de la superficie. Los grupos hidroxilo son los grupos funcionales polares más comunes que pueden formar enlaces de hidrógeno, enlaces de coordinación o enlaces covalentes con agua, iones metálicos, cadenas de polímeros o biomoléculas, alterando significativamente la hidrofilicidad, la energía superficial, la actividad de adsorción/catalítica y la biocompatibilidad de los materiales.
Espectroscopia infrarroja: observa cuánta luz se ha consumido. Cuando una molécula absorbe luz de una longitud de onda concreta, sabemos qué grupos funcionales hay en su interior. Espectroscopia Raman: observa cuánta luz se ha desviado. Se aplica un rayo láser para analizar cuánto ha cambiado la luz rebotada, con el fin de determinar la estructura molecular.
Las técnicas básicas de caracterización de catalizadores son herramientas poderosas para obtener una comprensión más profunda de sus propiedades físicas, químicas y estructurales. Mediante una aplicación integral, se puede revelar el mecanismo de reacción catalítica, proporcionando una base teórica para el diseño y desarrollo de catalizadores de alto rendimiento. Con el avance de la tecnología, esta tecnología continúa innovando y desarrollándose hacia una mayor resolución, una cuantificación más precisa y una mejor simulación de las condiciones de reacción reales.